Un viaje a Afganist√°n contra el miedo y los prejuicios. Entrevista a Mario Aurino

He conocido "virtualmente" Mario Aurino recientemente gracias a algunos hermosos foto sobre afganist√°n que public√≥ en un grupo de viajes en Facebook. Aunque se trata de "solo" fotos, su publicaci√≥n gener√≥ mucha pol√©mica (tanto que fue prohibida en el grupo) y decid√≠ interesarme por su historia. Luego lo contact√© para averiguar si estaba disponible para contarme sobre esto. incre√≠ble viaje a afganist√°n, un pa√≠s que siempre me ha fascinado y que, lamentablemente, est√° considerado (en el imaginario colectivo pero no solo) entre los m√°s peligrosos del mundo.



Esta es su historia y la de su fant√°stico viaje.

Mario Aurino nació y vive en Sorrento. Tras el bachillerato clásico se matriculó en Derecho graduándose en Dirección Forense a lo que siguió una breve experiencia de práctica jurídica, trabajos ocasionales, un Máster, diversas colaboraciones en periodistas web y una fructífera colaboración con Unicef, de la que también fue fotógrafo. en Eventos Oficiales. Posteriormente decidió invertir tiempo y energía profesional en el sector turístico y en la puesta en valor de su territorio. Actualmente gestiona algunas casas de vacaciones y asesora a los viajeros que deciden visitar su tierra.

Apasionado de la fotograf√≠a, ha viajado solo como mochilero durante m√°s de 10 a√Īos y ha visitado 40 pa√≠ses en los 5 continentes, abordando itinerarios y destinos decididamente inusuales e inusuales. Un viaje sobre todo: en 2016 cruz√≥ todo el continente africano de norte a sur, desde Alejandr√≠a en Egipto hasta Ciudad del Cabo, solo, utilizando solo transporte p√ļblico. Como √©l mismo dice, ‚Äúprefiero viajar solo usando solo transporte p√ļblico, porque la idea de lidiar con las dificultades log√≠sticas que enfrentan los lugare√Īos siempre me ha fascinado. Me encantan los viajes largos, aquellos en los que la lentitud del viaje te permite reinterpretar los l√≠mites del tiempo y el espacio a los que est√°s acostumbrado. Estoy enamorado de ese sentido de comunidad que se crea en los largos viajes en tren, barco o autob√ļs en los que se comparten tiempo, espacio, comida, expectativas, ansiedades y dificultades y se cuentan historias, llegando a su destino con un nuevo, peque√Īo. familia. Una especie de viaje dentro de un viaje ‚ÄĚ.



¬ŅCu√°ndo se fue y cu√°nto dur√≥ el viaje a Afganist√°n?

Salí el 22 de septiembre de 2017. Mi viaje duró unas dos semanas. Desafortunadamente, existen restricciones burocráticas vinculadas a la visa de "turista" que difícilmente permiten estadías más largas. La duración de la visa está determinada por su plan de vuelo y el programa de viaje diario detallado requerido en el que debe indicar y describir, día a día, los lugares que pretende visitar.

¬ŅCu√°ndo empez√≥ a pensar en ir a Afganist√°n y por qu√© (ya ha estado en Pakist√°n u otros pa√≠ses vecinos?)

La elecci√≥n de Afganist√°n naci√≥ de forma bastante aleatoria. En realidad mi proyecto original era atravesar Asia por tierra, partiendo de Espa√Īa a Pek√≠n, pasando por Europa del Este, Turqu√≠a, Ir√°n, Turkmenist√°n, Uzbekist√°n, Kazajst√°n, China, sin tocar Afganist√°n y desandando, con algunas desviaciones, una de las antiguas Seda. Carreteras. Durante mi investigaci√≥n sobre Asia Central, por casualidad, encontr√© algunos art√≠culos y fotograf√≠as que contaban la historia y algunos itinerarios de Afganist√°n antes de la crisis de Oriente Medio, tratando de ofrecer una visi√≥n m√°s amplia y articulada que la que nos dan los medios occidentales de hoy. ¬°Fue amor a primera vista! Durante las pr√≥ximas semanas, trat√© de refinar mi investigaci√≥n y comenc√© a sentir una empat√≠a inexplicable con esta naci√≥n. El resto vino por s√≠ solo de una manera completamente natural, lo que hizo que dejara de lado mi antiguo proyecto, para lanzarme en esta nueva aventura.

En algunos viajes anteriores había estado en China, Myanmar y Pakistán, pero, a fin de cuentas, puedo decir que Afganistán realmente representa un mundo aparte, que no tiene comparación con los países vecinos.


¬ŅCu√°nto tiempo te llev√≥ preparar y organizar el viaje (tiempos de visado, permisos, etc. pero no solo) y d√≥nde encontraste informaci√≥n pr√°ctica sobre el pa√≠s (qu√© ver, c√≥mo moverte, d√≥nde dormir, etc.) )? ¬ŅNo creo que haya un Lonely Planet de Afganist√°n?

Obtener una visa tom√≥ alrededor de un mes entre la preparaci√≥n de la documentaci√≥n y el tiempo consular. Encontrar informaci√≥n fue una de las mayores dificultades. No existen gu√≠as de viaje actualizadas e incluso en blogs o foros de viajes las fuentes son escasas. Sin embargo, esto me permiti√≥ prepararme yendo m√°s all√° de los esquemas y estandarizaciones de un viaje ‚Äúcl√°sico‚ÄĚ y, aunque fuera muy exigente, represent√≥ una hermosa prueba de madurez como viajero. Recuerdo las noches que pasaba leyendo libros o buscando en la web, tratando con esmero de construir el viaje paso a paso, como peque√Īos trozos de mosaico. A diferencia de otros viajes, he tratado de invertir mucho de mi tiempo tambi√©n en investigaciones hist√≥ricas, religiosas, sociol√≥gicas con el objetivo de llegar preparado. Para vivir la experiencia de una realidad tan compleja en plena conciencia era necesario tener un punto de partida s√≥lido. Obviamente otro aspecto fundamental fue la recuperaci√≥n de informaci√≥n de seguridad. Decid√≠ dejar la elecci√≥n de viaje y alojamiento, quiz√°s inconscientemente, hasta que estuve all√≠ y, en retrospectiva, puedo decir que fue la elecci√≥n correcta.


¬ŅPudiste elegir libremente qu√© itinerario seguir o tuviste limitaciones relacionadas con problemas de seguridad / geopol√≠ticos?

Como viajero individual, no se me han impuesto restricciones. Sin embargo, razones de seguridad me han obligado indirectamente a tomar algunas decisiones. Desafortunadamente, tuve que excluir las áreas sur y sureste del país, aquellas que quizás representan más vívidamente la variedad étnico-tribal de Afganistán. Los lineamientos de la Farnesina y la información obtenida de diversas fuentes oficiales y no oficiales fueron muy valiosas. Aunque el riesgo de atentados y atentados es generalizado y está presente tanto en las grandes ciudades -partiendo de la capital- como en las zonas rurales, he tratado de minimizar los factores de riesgo sin excluir, en la medida de lo posible, una cierta libertad de circulación que es la base de mi viaje ideal.


¬ŅEntr√≥ en Afganist√°n por tierra o por avi√≥n? ¬ŅC√≥mo te moviste?

Vol√© dentro y fuera de Afganist√°n en un vuelo programado de Turkish Airlines. Los desplazamientos internos los hice por tierra, con medios deliberadamente improvisados ‚Äč‚Äč(camiones, carros, motos, carros). Como se dijo anteriormente, incluso las principales arterias de transporte terrestre no son inmunes al riesgo de ataques y emboscadas que a menudo tambi√©n involucran a la poblaci√≥n local, por lo que trat√© de ser lo menos identificable posible, incluso con una elecci√≥n cuidadosa de la ropa.

Alguien me dijo que los occidentales solo podemos viajar a Afganist√°n con escolta. ¬ŅEs verdad?

Obvias razones de seguridad sugieren la escolta. Desde un punto de vista estrictamente "normativo", esto no es necesario. Sin embargo, tanto el gobierno espa√Īol como el afgano desaconsejan enf√°ticamente el uso del transporte p√ļblico y evitar caminar o de noche, instando a viajar, cuando sea posible, en convoy. Evidentemente esta √ļltima opci√≥n, habiendo decidido marcharme como viajero "independiente", ni siquiera la he considerado. M√°s all√° de las limitaciones "impuestas", es necesario adoptar una serie de precauciones que, si bien no eliminan los riesgos, los reducen en gran medida, como evitar llamar la atenci√≥n mediante el uso de ropa t√≠pica y no dar citas en lugares fijos a las personas que lo hacen. no nos conocemos. Por ejemplo, sol√≠a llevar mi c√°mara y videoc√°mara en un saco de patatas que compraba en el mercado solo para poder caminar a pie en perfecto anonimato y siempre he usado ropa tradicional afgana.


¬ŅCu√°l es el lugar que m√°s te gust√≥ y por qu√©?

Realmente dif√≠cil de elegir. Kabul es una de las capitales m√°s bellas y enigm√°ticas que he visto, tanto desde el punto de vista morfol√≥gico como hist√≥rico, y es el espejo sincero de todas las contradicciones de esta naci√≥n. El mercado de aves "Ka Faroshi", en el centro hist√≥rico, es √ļnico en su tipo y representa una aut√©ntica muestra representativa de la sociedad afgana. Es una zona antigua, con callejones estrechos, donde el sol entra t√≠midamente incluso a plena luz del d√≠a. Un r√≠o de gente que va y viene, regatea, discute. Tambi√©n es maravillosa la mezquita Masjid-e Jamu en Herat, dentro de la cual los Maestros suf√≠es me han otorgado el raro honor de tomar fotograf√≠as y grabar videos durante la oraci√≥n de la tarde.

¬ŅHay alg√ļn episodio en particular en el que pens√≥ que estaba en grave peligro?

No ha habido episodios en los que me haya sentido en peligro concreto, sin embargo, la mayor√≠a de las √°reas, especialmente en Kabul y Mazar-i Sharif, est√°n fuertemente militarizadas, con una gran presencia de fuerzas armadas y de seguridad, puestos de control y barreras de hormig√≥n. Y alambre de p√ļas. tanto en el centro como fuera de los per√≠metros de la ciudad. Como para recordar que nunca est√°s realmente seguro.

¬ŅUn episodio s√ļper positivo que te golpe√≥?

Habr√≠a muchos episodios que contar, porque la hospitalidad y amabilidad del pueblo afgano fue una constante durante mi estad√≠a. Lo que m√°s me sorprendi√≥ fue la absoluta disponibilidad de las fuerzas de seguridad afganas hacia m√≠. Fui recibido con gran amabilidad y amplias sonrisas y casi siempre exento de largos controles y registros. Quiz√°s el episodio m√°s hermoso y significativo de todos fue cuando, una noche, los guardias armados colocados en vigilancia del Santuario de la Mezquita Hazrat Ali, m√°s conocida como la Mezquita Azul, en Mazar-i Sharif, me abrieron especialmente las puertas para que Podr√≠a ‚ÄúTomar fotograf√≠as y mostrar la belleza de su ciudad al mundo‚ÄĚ. Pasar un par de horas con ellos, en una atm√≥sfera silenciosa y surrealista de estrellas, luna y una luz sutil que se refractaba sobre los relucientes azulejos que adornaban la mezquita fue una experiencia que me reconcili√≥ con el mundo.

¬ŅC√≥mo describir√≠a a los afganos? ¬ŅCu√°nto interactu√≥ con ellos?

Es un pueblo fuerte y orgulloso con una identidad cultural profundamente arraigada que se expresa en 360 ¬į en todos los sectores de su vida social: desde el religioso al culinario, pasando por la indumentaria, costumbres y tradiciones. La forma en que la modernidad atraviesa la sociedad afgana es bastante peculiar. Hay una mezcla perenne de novedad y tradici√≥n y es un pueblo que tiene la capacidad de reinterpretarse continuamente. A pesar de los signos de guerra, pobreza, hambruna, ataques (y todo ese micro y macrocosmos de hechos desafortunados que han perseguido a la poblaci√≥n durante cientos de a√Īos, marcando inevitablemente el tejido social) hay un gran deseo de vida, de cambio y renacimiento, un fervor existencial febril y magn√©tico y una calidez humana absolutamente inesperada.

¬ŅY Afganist√°n? ¬ŅKabul? S√© que hay bellezas naturales incre√≠bles.

Afganist√°n disfruta de bellezas naturalistas e hist√≥ricas que lo convierten en uno de los destinos m√°s bellos de Oriente Medio. Desde el valle de Bamiy√°n hasta los lagos azul cobalto de Band-e Amir, las monta√Īas de Koh-e Baba, pasando por el corredor de Wakhan en el Pamir superior, el t√ļnel de Salang que conecta el Hindukush con Kabul, la cordillera de Karakoram, hasta el √°reas tribales orientales del Nurista que se cuenta en el libro "Un corto paseo en el Hindu Kush" de Eric Newby. Desafortunadamente, las operaciones militares y los enfrentamientos tribales hacen que algunas de estas maravillosas √°reas est√©n fuera de los l√≠mites. La propia Kabul, que se encuentra en una llanura bordeada por las monta√Īas Hinukush y est√° dividida en dos por el r√≠o del mismo nombre, es una ciudad viva con una morfolog√≠a que la hace √ļnica en comparaci√≥n con cualquier otro lugar del mundo. Un encuentro urbano en una zona monta√Īosa √°rida y surrealista, en medio de una llanura asim√©trica entremezclada con peque√Īas colinas salpicadas de casas de colores irregulares y desordenadas, salpicadas de lagos y algunos rincones verdes (como los maravillosos jardines de Bagh-e Babur) .

¬ŅHas conocido a otros turistas?

No, no he conocido a otros turistas occidentales. Es comprensible un destino totalmente fuera del circuito turístico tanto para viajeros independientes como para turoperadores y yo mismo no tengo ganas de recomendarlo, ni siquiera haciendo uso de turoperadores especializados.

¬ŅSigue siendo tan peligroso como dicen? ¬ŅEs el viaje m√°s peligroso que ha realizado?

Es una naci√≥n cuyo camino hacia la paz y la reconstrucci√≥n a√ļn es largo y complicado. Por el momento, la presencia militar tanto nacional como extranjera es muy fuerte. Existen diversas operaciones de los contingentes ubicados en todo el territorio y el conflicto entre grupos tribales es alto. La presencia de grupos terroristas o simples bandidos est√° profundamente arraigada. Las tensiones y los ataques sociales son frecuentes, tanto en las grandes ciudades como en los pueblos peque√Īos, y tienen como objetivo instituciones tanto nacionales como extranjeras, as√≠ como algunos de sus propios lugares de culto. El conflicto √©tnico-religioso entre chi√≠tas y sunitas sigue sin resolverse dram√°ticamente.

Sin embargo, es dif√≠cil establecer una correspondencia exacta entre la narrativa de los medios de comunicaci√≥n y la situaci√≥n real. La percepci√≥n es de un pa√≠s inseguro y muy ca√≥tico, que intenta reaccionar de forma desordenada e inorg√°nica. Los servicios de seguridad, aunque presentes en gran n√ļmero y bien ubicados, tienen grandes dificultades log√≠sticas y organizativas que no los hacen eficientes. Tambi√©n es bastante evidente que no todo el personal est√° debidamente capacitado y preparado.

No puedo decir si fue el viaje m√°s "peligroso" que he hecho. Ciertamente fue una de las naciones donde sent√≠ un mayor grado de inseguridad, a pesar de que en realidad no me sucedi√≥ ning√ļn evento desagradable.

¬ŅC√≥mo se vive la guerra? ¬ŅHan retomado una vida que se pueda definir como normal?

La vida del afgano medio est√° lejos de ser normal, por mucho que intente seguir adelante a pesar de todo y vivir una vida cotidiana en com√ļn. Al escuchar las historias de los que conoc√≠, me di cuenta de que casi todos hab√≠an sufrido una o m√°s muertes en la familia, ya fuera por la guerra, por unas bombas o por atentados. Existe un estado de resignaci√≥n generalizado a una condici√≥n que persiste durante demasiado tiempo y que ahora se interpreta como una situaci√≥n ineludible de la que no es posible redimirse. Tambi√©n not√© cierta reticencia a hablar de la situaci√≥n sociopol√≠tica actual. Los talibanes, Daesh y la presencia de contingentes militares extranjeros son, para muchos, un tema tab√ļ o en todo caso sobre el que no se tienen las ideas claras. Esto conlleva una dificultad estructural para crear un frente com√ļn y encontrar soluciones compartidas y homog√©neas. Desde fuera, la impresi√≥n que tuve es la de una sociedad exhausta, desgarrada tanto interna como externamente y todav√≠a fuertemente dividida, pero que, al mismo tiempo, tiene todos los recursos para regenerarse y empezar de nuevo. Todav√≠a hay una fuerza perceptible en el pueblo afgano.

¬ŅCrees que ser√≠a m√°s dif√≠cil para una mujer hacer este viaje?

La mayor√≠a de los problemas de seguridad que afectan a un posible viaje a Afganist√°n son compartidos tanto por mujeres como por hombres en la misma medida. Sin embargo, es innegable que el papel de la mujer en el Islam afgano est√° totalmente definido y aprovechado por la religi√≥n tanto en t√©rminos de vestimenta y comportamiento como de mera presencia en lugares espec√≠ficos. Un viajero debe tener especial cuidado y m√°s precauci√≥n y, en general, se le ver√° con m√°s atenci√≥n y sospecha, especialmente si est√° solo y sin compa√Ī√≠a masculina. Debemos considerar de manera realista que no todos los afganos estamos culturalmente abiertos a la idea de la mujer como la entendemos los occidentales y esto, en un posible viaje, no debe subestimarse.

¬ŅQu√© tan lejos est√° la realidad del Afganist√°n actual de lo que nos llega de la televisi√≥n y otros medios?

M√°s que distante, dir√≠a que hay una verdad parcial y sectorizada. Hablamos de Afganist√°n exclusivamente por hechos pol√≠ticos, operaciones militares y terrorismo, poniendo en un segundo plano los aspectos sociales, culturales, religiosos (culpables) y sobre todo nunca consideramos el delicado equilibrio entre las distintas comunidades tribales, cuya resoluci√≥n, en mi opini√≥n, es la clave para iniciar un proceso de reestructuraci√≥n estable y duradero para la empresa afgana. Todo esto no permite colocar al Afganist√°n de hoy en una dimensi√≥n correcta, cuya historia pasada todav√≠a tiene un peso espec√≠fico consistente en el proceso de estabilizaci√≥n que se ha estado tratando de implementar con esmero en los √ļltimos a√Īos. La mayor√≠a de los medios occidentales se ocupan de relatar los hechos noticiosos en la superficie, sin ahondar en las profundidades de una sociedad articulada y polvorienta que, por su calidad y complejidad, merece ser estudiada e investigada con m√°s atenci√≥n para ser entendida concretamente no solo por los "iniciados en el trabajo", pero tambi√©n por la gente com√ļn.

¬ŅCree que Afganist√°n puede volver a ser un destino tur√≠stico (como lo era en la d√©cada de 70) en un tiempo razonable?

Realmente complicado hacer predicciones. Si miramos la situaci√≥n actual, partiendo del hallazgo crucial de equilibrios pol√≠ticos y sociales internos que a√ļn se encuentran en una fase de transici√≥n incierta e impredecible, es dif√≠cil hipotetizar un regreso de Afganist√°n al escenario del turismo internacional en el corto plazo. . Obviamente espero estar equivocado, porque la cultura afgana representa, a pesar de todo, una ventana extraordinaria al mundo.

¬ŅCu√°les son sus proyectos presentes y futuros?

Desde hace unos a√Īos, la pasi√≥n por viajar se viene gestando con exposiciones fotogr√°ficas en las que expongo tomas que cuentan principalmente la historia de identidades tribales violadas por la modernidad y por los gobiernos centrales de referencia, que muchas veces les quitan sus tierras, ganado, casas. y tratar de inducirlos a renunciar a sus tradiciones confin√°ndolos en √°reas √°ridas y remotas de sus respectivos pa√≠ses. En algunos de ellos cont√© con el apoyo de Asociaciones que promueven la recaudaci√≥n de fondos para proyectos de voluntariado y cooperaci√≥n internacional - contribu√≠ a la construcci√≥n de un departamento de cirug√≠a pedi√°trica en la Rep√ļblica Democr√°tica del Congo, a un proyecto de alimentaci√≥n en Uganda y a la construcci√≥n de una casa- Familia en Benin y yo personalmente nos ocupamos de un sitio web para la protecci√≥n, promoci√≥n y desarrollo de los pigmeos batwa que viven en los l√≠mites del bosque Echuya en Uganda: un proyecto en un contexto complicado en el que estoy trabajando, con muchas dificultades, en primera persona y que est√° muy cerca de mi coraz√≥n. Sin embargo, en este momento he decidido dejar de lado temporalmente las exposiciones fotogr√°ficas, ya que siento la necesidad de darle un corte narrativo diferente a mis historias de viajes. Hay algunos proyectos en fase embrionaria en los que estoy trabajando, desde un libro, que puede ser m√°s que un diario de viaje, una especie de peque√Īa herencia espiritual de mis primeros 10 a√Īos como viajero, hasta una serie de encuentros en los que es posible intercalar la fotograf√≠a con una interacci√≥n directa e inmediata con aquellos interesados ‚Äč‚Äčen conocer m√°s sobre mis experiencias.


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